El refrigerante no se consume: si falta, hay una fuga. Encontramos el punto, lo reparamos, hacemos vacío profundo y cargamos por peso. Todo en una sola visita.
Es la confusión más común y la que más plata le cuesta a la gente. Un aire acondicionado no gasta refrigerante como un auto gasta bencina. El gas circula en un circuito sellado, cambia de estado una y otra vez, y en un equipo sano dura toda la vida útil del equipo.
Si tu equipo tiene poco gas, hay una fuga. Puede ser una conexión flare que quedó floja en la instalación, una vibración que fisuró un tramo de cobre, corrosión en el serpentín exterior, o el vástago de una válvula de servicio.
Por eso nuestro servicio no se llama "recarga" sino solución de refrigerante: encontrar la fuga, repararla, dejar el circuito limpio y recién ahí cargar.
La cuenta que no cuadra: una recarga sola sale más barata hoy. Pero el mismo gas se vuelve a ir por el mismo agujero, y en tres o cuatro meses estás llamando de nuevo. Dos o tres recargas cuestan más que haber reparado la fuga la primera vez — y en el intervalo el compresor estuvo trabajando con carga insuficiente, que es exactamente la condición que lo hace fallar.
| Refrigerante | Dónde aparece | Situación actual |
|---|---|---|
| R32 | Equipos residenciales nuevos | El estándar actual. Menor impacto ambiental y mejor eficiencia. |
| R410A | Equipos de la década pasada | Disponible, en retirada gradual a nivel mundial. |
| R22 | Equipos antiguos | Fuera de producción por el Protocolo de Montreal. Cada vez más escaso y caro. |
No son intercambiables. Cada uno trabaja a presiones distintas y usa un aceite distinto en el compresor. Cargar un equipo con el refrigerante equivocado, o mezclar dos, arruina el compresor. Siempre verificamos la placa antes de conectar nada.
Ese último es el más útil: si ves una mancha aceitosa en las uniones de la exterior, tienes la fuga prácticamente ubicada.
Cuando un circuito se abre para repararlo, entra aire. El aire trae humedad y ninguno de los dos debería estar ahí. El aire ocupa volumen y eleva la presión de condensación, forzando al compresor. La humedad es peor: reacciona con el aceite lubricante y forma ácidos que atacan el barniz aislante de los bobinados del motor.
Un equipo cargado sin vacío funciona. Enfría. El problema aparece dos o tres años después, cuando el compresor falla y nadie relaciona esa falla con la reparación de aquel verano. Por eso el vacío está siempre incluido en nuestro servicio, no como extra.
Sin promesas vagas: esto es lo que efectivamente incluye trabajar con nosotros.
El trabajo lo hace personal con formación técnica y experiencia en terreno, no un ayudante improvisado. Puedes pedir la credencial en la visita.
Operamos desde el Valle del Aconcagua. Eso significa coordinar tu visita en días y no en semanas, y volver rápido si algo necesita revisión.
Todo servicio queda respaldado por garantía sobre la mano de obra. Si algo no quedó bien ejecutado, volvemos sin costo adicional.
La visita técnica es gratuita y termina con un presupuesto por escrito. No comenzamos ningún trabajo sin que tú lo hayas aprobado.
Nunca, si el equipo está sano. Es la idea equivocada más extendida sobre aire acondicionado.
El refrigerante circula en un circuito sellado y no se consume, igual que el gas de un refrigerador. Si el nivel bajó, salió por algún lado. Recargar sin buscar la fuga es pagar por un problema que va a volver.
Los equipos residenciales que se venden hoy en Chile usan principalmente R32, y los de la década anterior R410A. Los muy antiguos pueden traer R22, que está fuera de producción por el Protocolo de Montreal.
La placa de la unidad exterior lo indica. Es importante porque no son intercambiables: cada uno trabaja a presiones distintas y usa aceite distinto. Mezclarlos daña el compresor.
El R22 está descontinuado y su disponibilidad es cada vez menor y más cara.
Si tu equipo lo usa, en la visita te damos las opciones reales: buscar el refrigerante mientras exista, hacer una reconversión cuando el equipo lo permita, o reemplazarlo. En equipos muy antiguos la matemática suele favorecer el reemplazo, y te lo decimos con los números.
Porque los equipos Split modernos son sensibles a la cantidad exacta. La placa indica los gramos que lleva el circuito, y esa es la referencia.
Cargar 'hasta que enfríe bien' termina en sobrecarga: sube la presión de alta, el compresor trabaja forzado, consume más y se acorta su vida. Enfría bien unos meses y falla antes. Por eso cargamos con balanza.
Casi siempre la diferencia es que esa recarga no incluye buscar la fuga ni hacer vacío.
Se conecta el cilindro, se suelta gas hasta que el equipo enfríe, y listo. Enfría ese día. En unos meses vuelves a estar igual, con la diferencia de que ahora también hay humedad y aire dentro del circuito, porque nadie hizo vacío. Es más barato una vez y más caro tres veces.
Buscamos la fuga, la reparamos y cargamos por peso en la misma visita. Cotiza gratis y te decimos qué encontramos antes de cobrarte nada.
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